sábado, 27 de diciembre de 2025

El chico de los dinosaurios - Historia

Papá me llevó por un helado, al fin estaba cumpliendo su promesa de tomar un helado conmigo y yo no podía estar más contento. Hacía tiempo que no salíamos juntos ya que papá trabaja bastante para poder mantener a nuestra pequeña familia, mamá, Blacky (nuestro gato negro por si el nombre no les daba alguna idea) y Alex (yo mismo en persona). Mis helados favoritos son los helados de vainilla y leche, los favoritos de mamá son los de frutillas y a papá simplemente le encantan los de chocolates, pero mi historia no es sobre helados, ni gatos negros, ni tampoco es mi historia del todo.

      El día que papá me llevó a comprar helado yo esperaba junto a él, en ese momento llegó un chico raro con su papá o bueno supongo que lo era, el chico llevaba pantalones cortos, una camiseta azul con un oso estampado y una gorra, no lo culpo por esos días el calor era insoportable, odio los días insoportables de calor de verano, amo los días de invierno de refrigerador (ya les hablaré sobre las diferencias entre ambos y sus ventajas y desventajas, cuando me sienta capacitado como escritor de ventajas y desventajas de cosas que se me ocurren).

      El padre del chico se veía que era un señor bastante estricto, eso lo podías saber por la forma en la que se manejaba con los empleados, era una persona que imponía mucho respeto y seriedad. El señor, lo llamo de esa forma porque hasta el día de hoy desconozco su nombre, a pesar de su carácter era una persona al parecer amable ya que nos saludó haciendo un gesto, mi padre y el señor comenzaron una charla sobre el equipo local de baseball.

      Algo que me llamó la atención del chico es que su padre lo llevaba de la mano, a pesar de tener mi edad (catorce años y dos meses, jo soy más grande que ese tío). Aquella actitud la de llevar al chico de la mano me parecía una bobería tremenda y en todo caso porque lo llevaba así, la ropa del chico también era bastante infantil, si mamá me comprará ropa así preferiría usar la ropa vieja del año pasado, antes muerto que vestirme como si fuera un crío de 3 o 4 años, va ni a ellos los visten tan infantil como a ese sujeto.

      Otra cosa que me llamaba la atención sobre el chico era que este casi no hablaba, yo intente establecer contacto hacia el espacio marciano sin mucho éxito. Mientras mi papá hablaba con su papá, nos dejaron juntos un momento comiendo nuestro helado, cuando terminé el mío comencé las maniobras de contacto al exterior ¿Cómo te llamas? ¿Dónde compras tu ropa? Los extraterrestres no quisieron conversar ese día, como todos los días en este planeta no recibimos ninguna respuesta de vida inteligente en el exterior del planeta alexiano.

      Eso cambió pronto, ya que sí obtuve una respuesta, el chico volteó la mirada, sacó pequeños dinosaurios de juguete de su bolsa derecha y se tiró al piso a jugar con ellos, yo sólo podía rogar al cielo que papá terminara aquella charla sobre baseball y que me alejara inmediatamente de aquel marciano del planeta bobolandia, pero después algo llamó mi atención.

      El pantalón corto del chico revelaba algo intrigante, a través de su entrepierna se podía ver que llevaba puesto un pañal, al principio dude de lo que veía pero después de verlo con más detalle resultaba ser algo más que evidente, por un momento me quedé en shock, después comencé a hilar teorías. En mi mente organizaba las ideas más contradictorias que tenía sobre los pañales, sólo los usan bebés o personas con problemas de salud y este chico se veía perfectamente bien, salvo que era un poco bobo.

Así, mi primera teoría fue que tal vez era un poco retrasado o algo así, mi segunda teoría señalaba que tendría algún problema de salud. La teoría sobre el retraso del sujeto quedo destruida cuando dejó los juguetes para dirigirse a su padre y tener una pequeña charla que iba más o menos así, papá ya me quiero ir, nos podemos ir ya, estoy aburrido, quiero ir a casa.

La segunda teoría cayó al piso cuando yo mismo me arriesgué a preguntar (me acerque al padre del sujeto extraterrestre) y le dije ¿Señor, le puedo preguntar algo en privado? A lo que me respondió -Claro, hijo, con toda confianza-, papá no podía entenderlo, me hecho una cara de extrañeza (así tipo, tú qué rayos le vas a preguntar), pues le pregunte ¿Por qué su hijo lleva aún pañales, tiene algún problema de salud? (De ser así, lo siento mucho y disculpe mi imprudencia).

      La respuesta fue más o menos de la siguiente forma -Oh, lo has notado, bueno Liam está perfectamente de salud, no tiene ningún problema, me alegra que te preocupes por la situación de un chico en pañales- Rió al finalizar su respuesta. Mi teoría número dos había caído ante mis ojos ¿O debería decir oídos? La respuesta del padre de Liam me dejó con más preguntas que ya no podría hacerle.

Liam no necesitaba los pañales, Liam no era un retrasado, era un extraterrestre después de todo.








1 comentario:

  1. Quiero leer lo que sigue! Escribes muy bien (eso ya lo sabia) y me gusta el POV de Alex!

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¡Gracias por escribir!